La serie de libros ‘Plan para Chile’, del destacado arquitecto Raúl Irarrázabal, consta de tres tomos que invitan al lector a pensar un nuevo plan de urbanismo para Chile bajo una mirada vanguardista, atrevida e integradora. A partir de su vocación por la arquitectura y al mismo tiempo el dolor que expresa por el desorden espacial del país: ciudades y pueblos que crecen desordenadamente, edificios de altura exagerada que dan sombra excesiva y no respetan la privacidad de las casas, pueblos rurales anárquicos invadidos por agroindustrias; casas, calles y plazas que no corresponden con el clima, y ciudades y campos contaminados, plantea un nuevo orden espacial renovado de mayor a menor.

Comienza con el Universo, pasando por las ciudades y llegando a las proporciones de la figura humana, todo esto entrecruzado por fundamentos que corresponden a una disposición luminosa basada en la arquitectura de todos los tiempos, la geometría en armonía con las necesidades funcionales, el clima, el relieve, la luz y los materiales. Así plantea una ciudad ideal inspirada en la belleza en cuanto a la urbanidad y analiza posibles nuevos esquemas para la gradación de espacios, la resolución de la economía del espacio y la red de vías. Lo mismo para los espacios interiores, la relación entre la ciudad y el clima y los tipos arquitectónicos urbanos y rurales.

Se trata de un trabajo de cincuenta años en los que el autor ha recorrido las localidades chilenas, el campo y las regiones, haciendo aproximadamente dos mil dibujos y cuatro mil fotografías -muchos de esos croquis exhibidos en las páginas de esta obra-, y en paralelo impartido el curso de Arquitectura Chilena en la Facultad de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Este ‘Plan para Chile’, el cual fue presentado en la Casa Central de la Universidad Católica con la presencia del Rector, Ignacio Sánchez; el Decano de la Facultad de Arquitectura, Mario Ubilla; el Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Sergio Torretti; la Directora de Ediciones UC, María Angélica Zegers; y el Presidente de la Sociedad Chilena de Bibliófilos y de la Academia de Historia, Juan Ricardo Couyoumdjian; busca así explorar las raíces de la identidad chilena y aspirar a la belleza luminosa. La ceremonia también contó con un espacio musical liderado por Carmen Luisa Letelier, Premio Nacional de las Artes Musicales de Chile en 2010, quien presentó piezas de compositores chilenos y tonadas tradicionales.