Este nuevo manual publicado por Ediciones UC y de uso práctico -que puede aplicarse en papel o en un dispositivo móvil mediante la aplicación MAFA Analytics-, propone valorar y repensar los ambientes físicos de aprendizaje de la primera infancia.

El libro titulado ‘Valorar el modelamiento del ambiente físico de aprendizaje en la educación parvularia. Manual para la aplicación de ME.MAFA’ está especialmente dirigido a quienes creen en el poder de este tercer educador y a todos los que se comprometen a transformar las oportunidades de aprendizaje y ciudadanía que ofrecen los jardines infantiles y las escuelas.

La obra viene a extender lo realizado en su primera publicación "Pedagogías para Habitar el Jardín Infantil" (también publicado por Ediciones UC), y entrega un instrumento construido y validado para la educación parvularia chilena, que ilustra con elocuencia seis dimensiones, 15 sub dimensiones y 84 indicadores que permiten evaluar y configurar los ambientes físicos de aprendizaje para lograr un desarrollo integral de los niños.

La contribución de este instrumento a la educación parvularia es determinante; realizado según las últimas investigaciones del área y cuidadosamente diseñado para su uso práctico, puede aplicarse en papel o en un dispositivo móvil mediante la aplicación MAFA Analytics. Los autores, así, invitan a revalorar y resignificar los ambientes físicos de aprendizaje en el convencimiento de que las aulas son ambientes físicos construidos para los niños y con los niños, para su mejor aprendizaje y desarrollo.

Niños más creativos e imaginativos, sociables, autónomos y seguros, son una consecuencia proporcional al espacio de aprendizaje en donde los niños se forman. Desde ahí la apuesta de la JUNIJI por instalar el proyecto MAFA -Modelamiento del Ambiente Físico de Aprendizaje- en los jardines públicos de Chile.

Un cambio de paradigma en la educación preescolar en Chile, que desde hace más de 40 años no ha visto transformación sustantiva en el diseño de sus jardines infantiles. “El mobiliario responden a un modelo tradicional, en el que las mesas y las sillas son la norma, sin embargo, esta tecnología apuesta a revolucionar esta realidad”, explica Alberto González, diseñador y docente de Diseño UC que estuvo a cargo de materializar este proyecto junto a Patricia Manns, diseñadora y Cynthia Adlerstein, de la Facultad de Educación, quienes se propusieron hace ya más de siete años entregarle a los niños y niñas de Chile nuevas herramientas en sus procesos de aprendizaje a través de MAFA.

Cubos que a su vez son asientos, mesas que se transforman en silloncitos, y escaladores que fácilmente pueden usarse como resfalines son algunas de las piezas que forman parte del universo creado por MAFA para las salas preescolares. Un ecosistema orgánico y flexible que promueve la autodeterminación del párvulo para decidir cómo usar cada una de las partes y cuyo límite solamente está dado por lo que se pueda imaginar.

“El ambiente físico es un provocador de prácticas pedagógicas que va más allá de lo normativo-funcional del mobiliario actual. Con MAFA el espacio del aula se transforma en lugar…las educadoras y los niños se apropian de estos, los personalizan y lo re significan. Son sus habitantes quienes definen los sentidos acordes a las experiencias pedagógicas de la jornada”, explica Patricia Manns.

Impactar a más de 600.000 mil niños, que son los usuarios que actualmente participan del sistema, es la meta que busca alcanzar este proyecto. Un beneficio que empareja la cancha y promueve la igualdad de oportunidades de aprendizaje de los más pequeños de Chile.