Publicado en edición bilingüe, este libro es producto de una innovadora investigación enfocada en la relación entre el arte y la educación. No es el resultado mismo del proceso, pero sí un producto asociado, y tal vez de los más valiosos debido al doble rol que cumple: contiene una reflexión teórica sobre intervenciones visuales desarrolladas en establecimientos educacionales de Santiago y Chiloé, y la obra visual de Francisco Schwember.

¿Cuál es la relación entre el entorno escolar y el aprendizaje? ¿De qué forma procesos creativos de las artes visuales pueden dar cuenta de la relación que establecen las comunidades con su entorno? Este libro, escrito a cinco manos por expertos en la relación entre educación, arte y patrimonio, considera que la base de toda discusión se aloja en la reflexión, en este caso en torno a las posibilidades del arte de generar conocimiento, el que puede modificar y mejorar la vida en entornos educativos. Desde esta perspectiva, de una investigación artística se espera no solo que sea divulgada como resultado, como obra, sino también que influya en la sociedad. Es lo que ‘Lecciones de clase’, proyecto constituido por un trabajo práctico en establecimientos escolares, una muestra visual y también por la publicación impresa en esta obra, recoge a partir de su estudio.

‘Lecciones de clase’ cuestiona y revisita el sitio donde se desarrollan proyectos educativos y el rol que desempeña el arte en esos espacios. En el caso que nos convoca Schwember, este es el eje alrededor del cual giran las preocupaciones y es alrededor de esa noción que Flores, Marini, De Nordenflycht, Espinoza y el mismo autor plantean su asedio. Así, el espacio y las artes visuales se convierten en factores centrales respecto de la preocupación por el entorno estético escolar. En este caso, la práctica artística como investigación resulta especialmente interesante ya que implica un vínculo con una comunidad no artística, responde a preguntas de investigación que vincula diversas áreas de conocimiento, y ofrece una discusión a los contextos sociales, políticos y geográficos.

Para darle forma a lo anterior, la exhibición ‘Lecciones de clase’, desarrollada en el Museo de la Educación Gabriela Mistral entre 2017 y 2018, propuso develar la dimensión educativa del entorno estético de dos establecimientos municipales y otro particular subvencionado a través de la producción de obras visuales. Se escogieron tres espacios diferentes, a la vez ubicados en lugares tan distantes entre sí que resuenan sus toponimias: Apiao, Farellones y La Florida, lo cual no solo posiciona los diferentes entornos escolares, sino también sus imaginarios. Ahí, Schwember desarrolló una serie de creaciones y transformaciones. Por ejemplo, al concebir los pasillos escolares como micro museos en donde la comunidad pudiera reflejar su historia o al intervenir los pilares de una multicancha con grafitis confeccionados por los propios estudiantes.

Lo explorado y vivido entre la estética, las artes visuales y la educación durante el proceso práctico es lo que presenta este texto, incluidos los apartados escritos por los editores sobre la percepción, el espacio y el tiempo en la educación. Todo ello con la expectativa de contribuir a revelar cualidades esenciales que permanecen invisibles en el trajín diario de la vida escolar, y para apoyar la innovadora idea de la práctica artística como investigación.