En el Salón de Honor de la Universidad de Los Andes se presentó el libro de José Miguel Ibáñez Langlois, ‘El Amor que hizo el sol y las estrellas. Fundamentos de Doctrina Cristiana’, publicado por Ediciones UC. La obra fue comentada por la filósofa y Consejera del Consejo Nacional de Televisión, Carolina Dell’Oro.

El sacerdote, teólogo y académico, José Miguel Ibáñez Langlois, también conocido por sus críticas literarias publicadas en El Mercurio bajo su seudónimo Ignacio Valente, publica ‘El Amor que hizo el sol y las estrellas. Fundamentos de Doctrina Cristiana’ como un catecismo accesible en el que también se incluyen anécdotas e ilustraciones pedagógicas con notas pastorales y espirituales, y con citas de grandes autores contemporáneos.

Para la actividad de lanzamiento del libro, María Angélica Zegers, Directora de Ediciones UC, recalcó con profunda alegría el hecho de que esta obra cumpla con la misión del sello de acercar el conocimiento a las personas y, asimismo, de reforzar los valores de la Universidad Católica. “Creemos que no puede llegar en mejor momento para los católicos y la Iglesia”.

Asimismo, la filósofa de la Universidad Católica y la Universidad de los Andes, también consejera del Consejo Nacional de Televisión, Carolina Dell’Oro, comentó lo que el libro significa para ella: “cuando don José Miguel me llamó para pedirme que presentara este libro no pude negarme, sobre todo al enterarme de que su título se inspira en la maravillosa frase de la Divina Comedia, “l’amor che move il sole e l’altre stelle” (Paraíso XXXIII), verso final de la obra con la que Dante, luego de su peregrinar por el infierno y el purgatorio hasta llegar al cielo, enuncia en un éxtasis de admiración ante el encuentro con el Dios Amor”.

Dell’Oro argumentó durante la ceremonia de presentación del libro que este no es de teología ni filosofía, sino de todas esas miradas, e invita a adentrarnos en la fe de manera cercana gracias a la experiencia pedagógica del autor y de su conocimiento y sabiduría sacerdotal. “Este libro está escrito para todas aquellas almas inquietas que, a veces sin demasiada conciencia, buscan saciar esa sed de Dios”, dijo.

Tras su comentario, el autor se detuvo en la oportunidad del momento actual para publicar esta obra: contó que un eclesiástico amigo le había aconsejado no hacerlo debido a la crisis que atraviesa la Iglesia, pero aseguró que él no lo dudó. “Pensé que sí es el momento, pues hay una clara necesidad de certeza, de recibir el esplendor de la revelación, la grandeza de Jesús y la Santidad de la Iglesia Católica”. Y como dice Carolina Dell’Oro “la certeza de este encuentro es lo que queda en el corazón de quien lee esta maravillosa obra”.