Hoy en día existe un auténtico fervor por los denominados íconos bizantinos. En todo el mundo han florecido talleres de iconografía donde se aplican las técnicas tradicionales para elaborar un ícono, se realizan congresos y se han establecido cátedras universitarias relativas al arte bizantino y a la teología del ícono. En países de tradición ortodoxa, la pintura de íconos se ha estatuido incluso como el arte oficial de la iglesia, desarrollándose proyectos iconográficos de gran envergadura. Esta realidad de la pasión de nuestra época por el ícono plantea, sin embargo, determinadas interrogantes que no han sido abordadas en todas sus dimensiones. El descubrimiento, por ejemplo, de la especificidad plástica del ícono a principios del siglo XX y su relación directa con el surgimiento de las Vanguardias históricas es un tema que no ha sido discutido suficientemente. Por otro lado, la intención de emplear la tradición en cuestión como expresión de fe de la Iglesia actual exige vincular la tradición teológica que encarna el ícono con las búsquedas de sentido de la civilización contemporánea, sobre todo si se quiere ver en el ícono una lengua plástica capaz de decir la experiencia de fe de los creyentes de hoy en día.

Como destacan diversos autores, la historia moderna del ícono es un tema pendiente. Y no solo porque carezcamos de estudios al respecto, sino sobre todo a causa de la ausencia de un marco metodológico adecuado para abordar la pregunta fundamental que se cierne detrás de nuestra pasión contemporánea por los íconos: ¿es posible que una tradición del pasado perviva dando lugar a una poética del presente, o se trata de un espejismo generado por la nostalgia de un pasado mejor?

El presente estudio trata sobre el proceso de restitución de la tradición del ícono en el contexto de Grecia moderna y las cuestiones hermenéuticas que este proceso plantea. Su objetivo no es realizar un análisis pormenorizado, sino configurar un marco metodológico para el planteamiento de la pregunta que hemos apuntado. Para llevar a cabo esta labor, analizaremos la obra de tres autores griegos contemporáneos: Photis Kóntoglou, Giorgos Kordis y Christos Yannarás. En la obra de estos autores se muestran de manera paradigmática los tres estadios que constituyen el «giro hermenéutico» del ícono en el contexto de Grecia moderna, es decir, el cambio en la interpretación de la tradición pictórica bizantina, la cual no aparece ya como un hecho del pasado sino como motor fundamental para el desarrollo de la civilización griega moderna.