“Laboratorios Naturales de Chile”:

Libro plantea que Cabo de Hornos y mar nacional pueden aportar al progreso mundial

El texto fue escrito por José Miguel Aguilera y Felipe Larraín, en un esfuerzo por reconocer el potencial científico del país.
(Fuente:El Mercurio)


Grandes avances científicos, mejores tecnologías y políticas públicas para Chile y el mundo, y en consecuencia, una mejor calidad de vida para las personas. Aquellosson algunos de los progresos que permitiría una más eficaz utilización de distintos que posee el país.


“Laboratorios Naturales en Chile” es la nueva publicación UC, que expone cómo siete unidades geográficas del país, a pesar de ser muy distintas entre sí, pueden ayudar a la humanidad a comprender fenómenos de alcance internacional e incluso planetario. Algunos de estos espacios sonel territorio marítimo, el Cabo de Hornos y el desierto de Atacama.


Plantean sus autores Felipe Larraín (exministro de Hacienda) y José Miguel Aguilera (Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2008), en el libro que presentaron ayer en la Casa Central de la U Católica y que está disponible tanto en librerías como en formato digital. Un laboratorio natural es “una singularidad del entorno que atrae la atención de la ciencia mundial, y que otorga ventajas comparativas que no son replicables en otros lugares o contexto. Tiene impacto en la sociedad y en la calidad de vida de las personas, y tiene impacto local y global”, expone Larraín, coautor del texto. Respecto de cómo seleccionaron cada uno de los escenarios, Aguilera plantea que, en primer lugar, les interesaba que estuvieran validados por el resto del mundo. Por otro lado, también era relevante conocer qué tanto apoyo les han dado el gobierno, los gobiernos regionales, las universidades, etcétera, a estos laboratorios, “porque sin apoyo, no pasa nada”, dice. Por último, seleccionaron las áreas de “mayor productividad científica, cooperación internacional, y quienes han atraído grandes centros internacionales a trabajar con ellos”, explica el ingeniero. “De esos tres criterios, sacamos estos siete laboratorios naturales que están en el libro.


Hay unos muchísimo más avanzados, y otros enevolución”, dice. ¿Cómo nació el libro? Aguilera cuenta que por trabajo debió recorrer Chile, pudiendo conocer “los distintos centros de investigaciones de las universidades, desde Árica hasta la Antártica. Me sorprendió mucho la astronomía, que fue la inspiración, porque estamos en un país emergente que invierte 0,38% del PIB en ciencias y resulta que en astronomía somos secos”, destaca. “Yo no conozco a ningún país emergente que pueda mostrar, enel área de la ciencia, el to que tiene Chile en astronomía hoy”, continúa. Y señala que eso obedece precisamente a “nuestros laboratorios naturales: tenemos los cielos más claros del mundo, un país serio, una comunidad científica importante en astronomía.


Así nació la idea, para saber qué otras cosas tenemos como país que sean únicas enel mundo”. Larraín afirma que Chile aún está “al debe”: “(Debemos) mejorar nuestra inversión en ciencia y tecnología, porque Chileno alcanza a gastar 0,4% del PIB anual, y los países líderes gastan entre2,5 y 3% del PIB anual”, señala. Acerca de su aproximación como economista al tema, asegura que mediante estos escenarioses posible lograr “una diversificación productiva, ción de servicios, empleos de calidad, etcétera”. “Esto tiene efectos cos importantes”, prosigue.

“Estimula la producción de conocimiento en ciencia y tecnología, con aplicaciones prácticas que mejoran la innovación y la productividad. Nosotros hemos sidoconocidos porel cobre, la fruta, el es una manera de decir “Chile tiene otras cosas”, resalta. Aguilera concluye que “es importante que la ciencia llegue alas personas, porque la confiabilidad en la ciencia, como lo mostró la pandemia, es una cosa muy importante”.